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Ahora entiendo todo, en realidad creo que lo entendí desde un principio pero no quise entenderlo, "me hice la tonta". Esto es así: hay una gran diferencia entre alguien que busca una aventura, un pasatiempo, y alguien que busca algo serio. Hay una gran diferencia entre alguien que habla sin pensar y alguien que sí piensa antes de hablar y antes de hablar sin pensar prefiere callar. Hay una enorme diferencia entre alguien que se esfuerza por no herir al otro y alguien que le de menor importancia al sentimiento ajeno. Una diferencia notoria hay entre alguien que se encarga de destrozar a los demás y alguien que siempre sale lastimado, muy diferente es una persona que lastima a propósito a otra que da lo mejor de sí pero lastima igual. Hay una gran diferencia entre una persona que pide perdón y vuelve a cometer el mismo error una y otra vez y una persona que si pide perdón, lo hace sabiendo que no va a volver a actuar como lo hizo. Hay una gran diferencia entre el mentiroso y el sincero, entre el que lastima y el que es lastimado..Eso fue lo que siempre nos separó, y lo que siempre nos va a separar. Y siempre lo supe. A veces nosotros mismos nos llamamamos a gritos con la verdad pero preferimos no creernos. Por el simple hecho de estar "bien" y por miedo a que la verdad duela, nos tratamos a nosotros mismos de paranóicos, Depositamos tanta confianza en el otro que dejamos de escucharnos a nosotros mismos y al final salimos más lastimados que si hubiesemos asumido cómo eran las cosas desde un principio. Yo me escuché gritando que no te crea, Sabía que no tenía que creerte pero preferí "hacerme la tonta", te creí y así terminé. Hacer oidos sordos a uno mismo es una actitud Realmente tonta, y eso comprueba que no nos hacemos, sino que somos tontos. Y será que soy demaciado tonta, pero te volvería a creer otras mil veces más si me lo pidieras.
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